jueves, 6 de agosto de 2009

"Yo sé que eso no se hace... pero..."

Disculpen que interrumpa el orden de la entrada de Ayer pasé por la Duarte, pero esto es algo que realmente no pude dejar pasar.

Es increible la manera en la cual hemos desarrollado una capacidad de autoindulgencia, autosugestión, y un cierto grado de... apatía contra nuestro propio crecimiento.

Fue un poco tosco ese párrafo pero es que hasta cierto punto, me lo encontré gracioso. Déjenme contarles lo que sucedió:

Estaba en un carro público de camino a la Sirena de la Mella (si, yo voy a la Mella frecuentemente, con todo y celular fancy) a comprar un jugo de naranja natural, y estoy pensando en lo bien que me siento y lo orgulloso que estoy de que comencé a cuidar mi alimentación y trato de tomar cosas organicas y con poca grasa etc., cosas de hembras (segun Edward). A mitad del camino, la señora que está sentanda a mi lado en el asiento de alante, tras haber dado su magistral cátedra de degustación de conos de helado, se cuadra como una basquetbolista y con ávida muñeca lanza el despojo encestandolo de mallita en EL MEDIO DE LA CALLE!

Llega un punto donde ya uno no aguanta quedarse callado.

¡Doña! - Le dije entre educadamente e indignación - Eso no se hace. Usted le está dando un malísimo ejemplo a los niños que la están mirando.

La señora tranquilamente y con una carita de Madre Teresa, simplemente dice "bueeno :(". Yo trato de ponerle presión haciendole RCP a su conciencia moribunda y he aqui la frase histórica, la epítome del razonamiento universal, el cenit del civismo ultrapostmoderno y la saga del desatino generacional;

- "Yo sé que eso no se hace... pero es que eso es dulce. ¿Qué uste´ quiere? ¿Que me ensucie la mano?"

DIOSS.

Mas aquí mi resumen honrantes lectores; Mi primera reaccion fue explosivamente pensar lo peor y hacerla culpable de todos los males de nuestro país, pero una vocecita por dentro me dice... "Cúantas veces no has dicho tú mismo esas palabras?" "Yo sé que eso no se hace... pero..."
"Yo sé que eso no se dice... pero" "Yo sé, yo sé... pero..."

Sorprendente silencio de mi parte... Si pudieramos vernos desde afuera, y observamos como estas cosas que hacemos, de las que otorgamos el peso de la culpa a otros, nos impiden echar para alante. 

Es increible la manera en la cual hemos desarrollado una capacidad de autoindulgencia, autosugestión, y un cierto grado de... apatía contra nuestro propio crecimiento. Pero tenemos la esperanza de romper el ciclo. Tenemos la esperanza de que podemos mirar hacia arriba y pedirle al Dios del cielo... Que nos ayude a echar la basura en el zafacón, y no en las calles por donde transitan nuestros mas íntimos pensamientos.

2 comentarios:

  1. EXCELENTE ARTICULO.

    Que Dios nos ayude a no hacerlo y a denunciar con amor a las personas que nos ahogan con sus desperdicios.

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  2. Dioooos, Sam! En cuanto a eso de la gente tirando basura en la calle, estamos en el mismo mode. Aquí la gente se bebe un jugo, tira el cartón en la calle y cuando llueve dice: “este país no sirve, desde que caen 3 gotas se inunda to’!”...Pero amigo, el agua no fluye porque todas las alcantarillas están llevas de basura, que gente como usted tira en la calle! Bueno, son frustraciones que uno tiene al ver que hay un montón de gente que contribuye al atraso y luego se queja del mismo.
    Pero ciertamente, si vamos un poquito más profundo, nos damos cuenta de que todos cometemos ese mismo error cuando nos justificamos de hacer algo que sabemos que está simplemente MAL.

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